Nuestro Papel

Nuestro Papel

En Argentina se pierde un árbol cada dos minutos y muchos especialistas vaticinan que a este ritmo de explotación los bosques naturales del país habrían desaparecido para el año 2035. Las consecuencias de estas pérdidas son renombradas: efecto invernadero, sequías, inundaciones, desertización, etc. Paralelamente, el consumo de madera ya ha sobrepasado largamente el umbral de la sustentabilidad por lo cual hoy se plantea como necesario emprender grandes cambios.

Empecemos por el consumo

El consumo de papel y cartón en Argentina alcanza 42kg por persona al año, bastante menor al consumo de Estados Unidos que ronda los 300kg por persona al año, aunque significativamente mayor al de China e India que es de 3kg anuales. En manos de la industria el mundo pierde cada año 10 millones de hectáreas de bosques. Se calcula que la mitad de la madera extraída se utiliza para manufacturar productos madereros y derivados, la otra mitad es para leña.

Algunas de las opciones que tenemos los consumidores son:

• Primero y principal, reducir el consumo al mínimo necesario.

• Separar el papel al tirar los residuos: con esto se puede evitar que la mitad del papel usado se incinere, y se reducirían las emisiones asociadas al ciclo del papel.

• Utilizar papel reciclado.

• Comprar papel certificado: si un consumidor elige el papel que proviene de una plantación con condiciones ambientales y sociales mejoradas, puede provocar que el resto de productores se empiecen a plantear introducir criterios ambientales y sociales en la explotación de los bosques.

Si se utiliza papel reciclado se reduce la presión sobre los bosques. Prácticamente, todo el papel que se recoge es apto para su reciclaje. Sin embargo, las fibras recicladas sólo se pueden utilizar un máximo de 6 veces y, por ello, es necesario un aporte de fibras nuevas. Por esto, hay que demandar que la fibra virgen provenga de fuentes que no dañen el ambiente. Los sistemas de certificación forestal sirven como garantía del origen ambientalmente responsable de esa fibra virgen.

Que tenga sello

El FSC (Forest Stewardship Council o Consejo de Manejo Forestal, en español) es hoy uno de los pocos avales internacionales que certifican madera extraída sin perjuicio de los bosques. La certificación de FSC se otorga a las plantaciones que trabajan con criterios de conservación de la biodiversidad, el uso apropiado de la tierra, los derechos del trabajador y cumplen con leyes y tratados internacionales.