En la tercera jornada del XIII Congreso Forestal Mundial (CFM 2009) se llevó a cabo el Foro Bosques y Cambio Climático, cuyos objetivos fundamentales son intercambiar ideas sobre las oportunidades y dificultades para la forestación en el marco del cambio climático, fortalecer los conocimientos de los participantes del CFM 2009 sobre temas relacionados a los bosques y el cambio climático, e intercambiar distintos puntos de vista sobre el rol que deberían cumplir los bosques en los cambios a implementar en 2012 luego de la 15° Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 15).
Los temas centrales del Foro fueron el calentamiento global, mercado de carbono e implementación de iniciativas REDD para la reducción de la deforestación y degradación de los bosques. A dos meses de el COP 15 que se realizará en Copenhague, estos temas ocupan un espacio de vital importancia dentro del CFM 2009, ya que sus resultados serán presentados ante los representantes internacionales en dicha reunión.
El Secretario de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, Roberto Acosta, abrió el panel afirmando que el cambio climático es uno de los mayores retos que ha tenido que afrontar la humanidad: “Afecta a biodiversidad, el ciclo hídrico y a las poblaciones que allí viven”, dijo, y luego detalló cuáles son los puntos básicos que un acuerdo efectivo para Copenhague debería contener:
1- Reforzar las acciones para asistir a los más vulnerables y pobres del mundo y permitir su adaptación a los efectos del cambio climático.
2- Reducciones de emisiones ambiciosas por parte de los países desarrollados y en línea con las necesidades expresadas por la ciencia.
3- Acciones de mitigación nacionales en los países en vías de desarrollo respaldadas por un adecuado apoyo.
4- Incremento significativo de los recursos financieros y tecnológicos para ayudar a los países en desarrollo para mitigar y adaptarse al cambio climático.
5- Una estructura de gobernabilidad equitativa para distribuir el apoyo necesario.
De particular interés resultó la disertación de Víctor Eamara Tello, un representante de la etnia tacana de la Amazonia boliviana, quien defendió, en nombre de los pueblos indígenas, el manejo forestal comunitario frente al cambio climático. “Estamos acostumbrados a manejar de manera práctica nuestros bosques y no de manera técnica”, dijo, y acusó a los intereses trasnacionales de seguir igual que antes aunque pintando la máquina de verde: “siguen con el crecimiento y el consumismo irracional y desigual, generando más y más ganancias sin darse cuenta de que actualmente estamos consumiendo en un año lo que el planeta produce en un año y tres meses”, sostuvo. Tello manifestó que los indígenas son los “guardianes naturales” del bosque y que “los pueblos indígenas de América Latina y del mundo estamos convocados por la historia para convertirnos en la vanguardia de la defensa de la naturaleza y de la vida”.
Por su parte, Andrea Tutte, Miembro director del Fondo Forestal del Pacífico, se refirió a los mercados de carbono. Dijo al respecto: “Los mercados de carbono están viniendo, son poderosos, pueden funcionar o fracasar, por eso precisan fuertes reglamentaciones y límites. Lo que no podemos hacer es ignorarlos”.
Introducción a REDD Plus
Otro tema central del Foro fue la implementación de iniciativas REDD (Programa de Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la Degradación). Se trata de créditos –transables en el mercado de carbono- que los países en desarrollo reciben por reducir la deforestación acorde a una línea base.
En este sentido, la Directora de Cambio Climático de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la República Argentina, Tina Vahenen, explicó que los objetivos de la REDD son ayudar a la reducción de la deforestación y degradación de los bosques, promover el desarrollo sustentable de los mismos y mitigar el calentamiento global mediante la reducción de emisiones de gas con efecto invernadero.
Se calcula que existen, en todo el mundo, 4.000 millones de hectáreas de bosques, es decir, un tercio de la tierra del planeta, y que el carbono almacenado en la biomasa de dichos bosques superaría la cantidad de carbono existente en la atmósfera.
Un dato alarmante es que la deforestación es causante del 17% de las emisiones de gas invernadero, superando las emisiones de Estados Unidos, China, o las del todo el transporte mundial.
Si bien Vahenen considera que el programa REDD es una herramienta necesaria para reducir el calentamiento global, lo cierto es que operativamente es bastante difícil de implementar, entre otras cosas porque los dueños de los bosques argentinos son las provincias, y el Estado Nacional lo único que puede establecer son “criterios mínimos” para la administración y desarrollo de los mismos.
Más tarde, el Director de Cambio Climático de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la República Argentina, Nazareno Castillo, consideró que para alcanzar un acuerdo con REDD, la Argentina debería renovar un sistema de inventario; hacer un cálculo de costo de oportunidades; buscar prácticas alternativas para reducir las emisiones de gas con efecto invernadero; y adoptar un sistema de medición para el monitoreo de emisión de gases.
