Turismo Sustentable

El turismo es unas de las actividades económicas que más crece en el mundo, a tal punto que, según la Organización Mundial del Turismo (OMT), en diez años el número de arribos en el mundo se va a duplicar. Este crecimiento además de generar enormes beneficios económicos, sociales y culturales, requiere de una planificación racional para minimizar su impactos negativos en material social, ambiental y cultural.

En nuestro país esta industria evoluciona desde la década del 50 con perfil desarrollista y poca planificación sobre sus impactos negativos. “Al evidenciarse las cuestiones negativas que genera el turismo tradicional, comienza a generarse la noción de turismo sustentable”, dice Ernesto Gamboa, coordinador del Grupo de Turismo Sustentable que depende de la Fundación Hábitat y Desarrollo. Y es por esto que el crecimiento turístico en nuestro país a partir del 2002 viene generando presión sobre el modo de ofrecer destinos para que se planifique el uso eficiente, sustentable y rentable de los destinos turísticos. Se trata de evitar que el turismo se transforme en víctima y victimario ya que esta industria vive de los recursos naturales y culturales que ofrece a sus visitantes.

Desde los años 90 se habla del Turismo Sustentable que, según la OMT, se define como “un modelo de desarrollo económico concebido para mejorar la calidad de vida de la comunidad receptora, facilitar al visitante una experiencia de alta calidad y mantener la calidad del medio ambiente del que tanto la comunidad anfitriona como los visitantes dependen”. El turismo sustentable comprende entonces tres dimensiones: la de la comunidad local, la de los visitantes y la de los recursos naturales y culturales. Según la Asociación de Monitores Medioambientales Almijara de España, “es aquel que engloba las actividades turísticas respetuosas con el medio natural, cultural y social, y con los valores de una comunidad; el que permite disfrutar de un positivo intercambio de experiencias entre residentes y visitantes; en el que la relación entre el turista y la comunidad es justa; en el que los beneficios de la actividad son repartidos en forma equitativa; y en el que los visitantes tienen una actitud verdaderamente participativa en su experiencia de viaje”.

Según explica Gamboa, “Argentina todavía está creciendo dentro de la oferta tradicional y el crecimiento del turismo sustentable ha sido mucho más lento. Pero nosotros estamos convencidos de que es una tendencia a revertirse, que van a crecer en el futuro mucho más las modalidades de turismo sustentable que las modalidades de tradicionales. Porque en general la sociedad global está mucho más concientizada de todas estas cuestiones que tienen que ver con el mal manejo de los recursos naturales y con las injusticias sociales. Es decir, en la medida que esa toma de conciencia sea más fuerte va a crecer más el turismo sustentable porque van a crecer este tipo de posiciones en todos los ámbitos de la producción”.

Quienes trabajan desde el concepto de sutentabilidad toman al turismo como herramienta de incentivo para la preservación del ambiente y la valoración de las culturas locales.