La industria de la telefonía celular arroja anualmente montañas de basura electrónica que contienen, entre otras cosas, metales pesados y sustancias químicas tóxicas. Lamentablemente la Ley de Basura Cero se cumple sólo parcialmente y no hay mecanismos estatales de control más serios para tratar esta problemática a nivel nacional. Así estamos, parados, mientras los desechos se siguen acumulando en basurales a cielo abierto o en rellenos sanitarios. Frente a este problema, las primeras reacciones las ha empezado a tener la propia industria en un esfuerzo por mantener el negocio sostenible en el tiempo y no sucumbir ante la mala imagen que les imprime el desastre medioambiental que generan sus productos.
La solución más radical presentada hasta hoy pertenece al diseñador Je-Hyun Kim y se llama The Natural Year Phone: un celular hecho de pasto seco que se biodegrada en dos años y está diseñado para que dure la vida media funcional de un teléfono, unos dos años. Pasado este tiempo, el celular se empieza a desintegrar, las partes electrónicas se reciclan y la pantalla con el teclado se pueden reutilizar. A los chistosos les avisamos de antemano: este teléfono no se fuma!
El Natual Year Phone es por el momento sólo un concepto y aún no está a la venta pero es un buen ejemplo de hasta donde llega la imaginación para resolver el problema de la basura.
Acá está el listado de reciladoras de Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en Argentina.